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9000TON

Durante marzo de 2016, la Armada de Chile autorizó a las empresas AquaChile S.A., Aguas Claras S.A., Granja Marina Tornagaleones S.A., Trusal S.A., Productos del Mar Ventisqueros S.A. Y Australis Mar S.A., el vertimiento de 9000 toneladas de salmones muertos en aguas territoriales chilenas, corrspondientes según su nomenclatura a la Jurisdicción de la Gobernación Marítima de Puerto Montt.

 

La industria salmonera surge como tal en 1980, durante la dictadura militar y desarrolla un crecimiento exponencial a partir de esa fecha. La especie cultivada es introducida en la zona, para lo cual deben crear condiciones artificiales para su susbsistencia, las que involucran la alimentación, el uso de antibióticos, etc. Esto ha conseguido alterar notoriamente el hábitat marino y lacustre en el cual se desarrolla. Lo anterior, sumado a la industrialización (abundancia para pocos, escasez para muchos) de todos los recursos marinos, produjo entre otras cosas que el rito culinario de hacer un “Curanto al hoyo” pasara de ser una tradición popular a transformarse en una mera dramatización que se presenta a los turistas que visitan la zona.

9000 toneladas es un peso abstracto al entender del común ser humano, tal como la idea de un Curanto en el patio de la casa. Entonces, trabajar desde esa abstracción, trasladándola a una imagen que, dividida en nueve mil partes de 2x2cm, reciba en cada una de ellas el peso de una tonelada. La fotografía, que muestra un grupo de personas reunidas a comer un curanto, en el año 1980, es entonces aplastada por 9000 toneladas, de forma literal, gráfica y testimonial. Sumado a eso, se encuentra el documento de la Armada de Chile que autoriza, como muchas veces en su historia, el vertimiento al mar de todos aquellos cuerpos que significan o significaron una obstrucción al fortalecimiento del modelo centrado en el capital.

 

 

(Fotos de "9000TON" en colectiva "Convergencias en el Territorio", marzo de 2017, Centro Nacional de Arte Contemporáneo, Cerrillos, Santiago de Chile)